El juez le pidió elegir entre su mamá sin dinero y su papá millonario, pero el niño levantó un celular viejo y dejó al juzgado sin respirar
Mateo, en la grabación, no contestaba. Solo miraba al piso. Pero el Mateo del juzgado miraba al juez. Como si por fin alguien pudiera escuchar lo que él no había…





