Cuando tenía 7 meses de embarazo, mi esposo vació nuestra cuenta conjunta y me abandonó por una heredera de 50 años. Estaba a punto de ser desalojada cuando un auto negro se detuvo frente a mí. Un hombre elegante bajó, me entregó una tarjeta bancaria negra y dijo: “Tu esposo acaba de casarse con mi madre. Ayúdame a demostrar que es un cazafortunas y te daré la mitad de mi herencia.”
—La gala de mañana —murmuró Gabriel—. Va a anunciarse como nuevo director del grupo Montejo. —Entonces ahí cae. Gabriel miró mi vientre. —Valeria, tú no puedes entrar. Me levanté despacio.…





