Las espinacas, la avena y los plátanos contienen fibras prebióticas que alimentan las bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal.
Ingredientes: 1 taza de espinacas (100 g), 2 cucharadas de avena (40 g), ½ manzana verde, 1 vaso de agua (200 ml).
Preparación: Lava bien las espinacas. Licúa todos los ingredientes hasta que se integren. Puedes añadir 2 cucharaditas de semillas de lino para potenciar el efecto.
Indicaciones: Consumir una vez al día, preferiblemente en ayunas, durante periodos de 15 a 20 días.
Receta 3: Jugo de apio, pepino y jengibre (refrescante y digestivo)
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