“Estás alterado”, dijo.
“Contesta.”
Camila se quedó junto a la puerta, rígida.
Mi padre tomó sus lentes.
“Esa muchacha llegó a mi oficina diciendo que estaba embarazada.”
Sentí que el piso se abría.
“¿Y no me dijiste?”
“Yo protegí tu futuro.”
“¿Mi futuro o tu alianza con los Montes?”
La mandíbula le tembló apenas.
“Valeria no tenía pruebas.”
“Entonces le ofreciste dinero.”
“Le ofrecí apoyo.”
“Le compraste silencio.”
Camila dio un paso al frente.
“¿Mi papá sabía?”
Mi padre la miró con fastidio.
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