Al fondo del depósito había una caja separada del resto.
Sobre la tapa solo había una frase.
«La última de todas»
Dentro encontré un sobre.
Y dentro del sobre, un pendrive.
Nada más.
—¿Qué hay aquí? —pregunté.
Sofía negó con la cabeza.
—Nunca me dejó verlo. Dijo que era solo para vos.
Mi corazón comenzó a acelerarse.
Sabía que estaba a punto de escuchar las últimas palabras que mi hija había preparado para mí.
Leave a Comment