El Patrón Rico le pagó 30 años con “Monedas viejas”, llenas de barro… Sin saber quién era…

El Patrón Rico le pagó 30 años con “Monedas viejas”, llenas de barro… Sin saber quién era…

Había levantado cercas, limpiado canales, curado animales, salvado cosechas. 30 años, desde los 20 hasta los 50, la mitad de su vida. Y esto era lo que recibía. Caminó hasta su casa, una construcción pequeña al borde de la propiedad, techo de lámina, piso de cemento agrietado. Adentro su esposa Marta estaba remendando una camisa. Levantó la mirada cuando él entró. Ya te pagó. Esteban dejó el sobre la mesa. Marta lo abrió, frunció el ceño, sacó una de las monedas y la limpió con el delantal.

La miró de cerca, luego otra y otra. Esteban, esto no es dinero. Lo sé. Esto es basura. Monedas viejas, ni siquiera están limpias. Esteban se sentó, se quitó el sombrero, pasó una mano por el cabello gris, escaso, cerró los ojos. 30 años, Marta. Ella no respondió, solo dejó las monedas sobre la mesa y volvió a sentarse. El silencio era denso, no había rabia todavía, solo una tristeza pesada, antigua, que ya conocían bien. Esa noche Esteban no pudo dormir.

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top