El sedentarismo tecnológico actual era inexistente. En 1970, la vida cotidiana exigía esfuerzo físico de manera natural. No existían los teléfonos inteligentes, el trabajo remoto era una rareza y el entretenimiento no estaba anclado a una pantalla durante horas. Los niños jugaban en la calle hasta el anochecer y los adultos caminaban mucho más para realizar sus tareas diarias, hacer compras o ir al trabajo.
Incluso las labores domésticas requerían más energía, ya que los electrodomésticos no estaban tan automatizados como hoy. En resumen, la quema de calorías diaria de una persona promedio era metabólicamente mucho más alta sin necesidad de pisar un gimnasio.
Leave a Comment