incluso de pie apoyado siempre en la misma pierna.
Cuando eso pasa:
la circulación se ralentiza,
los músculos posturales se fatigan,
el cuello y la zona lumbar se tensan,
los receptores que avisan de los cambios de presión se vuelven torpes.
Es el típico caso de:
“Me levanté del sillón y por un segundo se me fue todo”.
Qué hacer
Cada 30–40 minutos cambia de postura, aunque sea un poco.
Si estás sentado, ponte de pie y mueve brazos y piernas.
Si estás de pie, camina unos pasos o apoya el peso en la otra pierna.
Usa “disparadores”: cada vez que termines un capítulo, una llamada o un mensaje, muévete.
Son “micro-movimientos”, pero para tu circulación y equilibrio son enormes.
Error 2: Empezar el día con un desayuno lleno de azúcares rápidos
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