2. Activación del sistema nervioso
Durante el sueño domina el sistema encargado del descanso. Pero al despertar se activa el sistema de alerta, que libera adrenalina y acelera el ritmo cardíaco.
3. Deshidratación nocturna
Después de 7 u 8 horas sin beber agua, la sangre se vuelve ligeramente más espesa. Esto obliga al corazón a trabajar más para mantener la circulación.
Para una persona joven y saludable, estos cambios suelen ser bien tolerados. Pero en adultos mayores, cuyo sistema cardiovascular ya ha trabajado durante décadas, esta transición puede convertirse en un momento delicado.
Nutrición
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