El día que el doctor me dijo que solo me quedaban 7 días de vida, mi esposo me apretó la mano con tanta fuerza que por un segundo pensé que lo hacía para no derrumbarse frente a mí.- HICAN

El día que el doctor me dijo que solo me quedaban 7 días de vida, mi esposo me apretó la mano con tanta fuerza que por un segundo pensé que lo hacía para no derrumbarse frente a mí.- HICAN

—Siete días —repitió, casi sonriendo—. La verdad, pensé que aguantarías un poco más.

Me quedé helada. Ya llevaba meses sintiéndome mal: mareos, náuseas, dolor de estómago, debilidad, una fatiga que se me metía en los huesos. Y siempre estaba él, “cuidándome”. Preparándome tés. Revisándome las pastillas. Decidiendo por mí incluso cuando yo todavía podía hablar. Cada noche me llevaba una taza tibia con jengibre, miel y algo más… ese fondo metálico, amargo, raro, que yo intentaba justificarme una y otra vez.

Esa tarde recordé algo que me atravesó como cuchillo: una bugambilia del jardín recibió por accidente unas gotas de aquel té y amaneció amarilla, chamuscada, como si se hubiera secado por dentro.

Julián me acarició el cabello con una ternura tan falsa que me dieron ganas de vomitar.

—Ahorita te traigo lo de siempre. Eso te calma.

En cuanto salió, obligué a mi cuerpo a reaccionar. Debajo de mi almohada escondía una tablet. La había metido al hospital tres días antes porque algo dentro de mí se negaba a creer que todo esto fuera simple mala suerte. Desde ahí tenía acceso a las cámaras de seguridad de la casa que me heredó mi padre en Zapopan.

Lo primero que hice fue marcarle a Carmen.

Carmen trabajaba en la casa desde que yo era niña. Todos decían que era la jardinera, pero para mí era más familia que muchos de mi propia sangre. Mi padre confiaba en ella de una manera casi sagrada.

—¿Niña? —contestó a la segunda llamada.

—Si no me ayudas hoy, no voy a llegar al séptimo día.

No dudó ni un segundo.

—Dime qué hago.

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top