…yo en la construcción y Juana limpiando casas. No teníamos nada, pero teníamos algo más fuerte que cualquier riqueza: ganas de salir adelante.

…yo en la construcción y Juana limpiando casas. No teníamos nada, pero teníamos algo más fuerte que cualquier riqueza: ganas de salir adelante.

—“Está siendo investigado.”

—“¿Por qué?”

—“Fraude. Declaraciones falsas. Y… hay algo más.”

—“¿Qué?”

—“La denuncia que hizo contra usted.”

El mundo se detuvo.

—“¿Qué tiene que ver eso?”

—“Mucho. Parece que hubo manipulación. Presión. Incluso posible abuso de autoridad por parte de terceros.”

Pensé en Emily.

Claro.

Todo empezó con ella.

—“Su hijo quiere hablar con usted.”

Me quedé en silencio.

Por mucho tiempo.

—“No.”

El hombre frunció el ceño.

—“¿Está seguro?”

—“Sí.”

—“Él insiste en que cometió un error.”

—“Tarde.”

El hombre suspiró.

—“Dice que quiere pedirle perdón.”

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top