En nuestra noche de bodas, mi esposo me lanzó una lista de “reglas de esposa” y chasqueó un látigo. Creyó que yo iba a obedecer… hasta que me quité los tacones.
PARTE 2 Doña Beatriz Alcázar entró al cuarto como si todavía estuviera en la recepción, impecable, con un vestido plateado, el peinado intacto y una expresión de triunfo que se…



