Durante el desayuno, mi esposo me arrojó café hirviendo al rostro porque me negué a darle mi tarjeta bancaria a su hermana. Me dijo: “O obedeces o te vas”. Fui al hospital, guardé el informe médico y, al regresar, dejé mi anillo de bodas sobre la mesa… sin imaginar lo que él encontraría después. ka5a
PARTE 2 Valeria colocó la última caja junto a la puerta y respiró lentamente. El rostro todavía le ardía bajo la gasa. La enfermera le había advertido que la quemadura…




