“Porque encontré una de las cuentas”.
Ella miró hacia abajo a sus manos.
“Y porque para entonces, yo estaba cargando a su hijo”.
Mi latido del corazón se detuvo.
La mansión parecía inclinarse.
—Lily —dije.
Elena asintió.
“Ella es la hija de Matteo”.
La verdad aterrizó con tanta fuerza que tuve que agarrar el escritorio.
Los ojos intrépidos de Lily.
Su sonrisa torcida.
La forma en que me habló como si yo fuera solo un hombre.
Matteo había hecho lo mismo.
Siempre había mirado más allá del título, el peligro, el imperio, y había visto al solitario hermano mayor debajo de él.
– ¿Lo sabe? Pregunté.
“Sabe que el nombre de su padre era Matteo. Ella sabe que la quería. Nada más”.
“¿Dónde está ahora?”
La cara de Elena se derrumbó.
Ya lo sabía antes de que ella respondiera.
“Él está muerto”.
Esta vez no he gritado.
Sólo la miré.
– ¿Cómo?
“A year after Lily was born, he found the evidence he needed. He said he was going to meet someone who could get him safely to you.”
“¿Quién?”
“I don’t know.”
“Where?”
“Una iglesia abandonada fuera de Joliet”.
– ¿Y?
“Él nunca regresó”.
My voice dropped.
“You saw the body?”
– No.
“Entonces no sabes que está muerto”.
“I received his ring.”
Se acercó abajo de su blusa y sacó una cadena.
El anillo de sello de Matteo colgaba de él.
The real one.
El anillo recuperado de la explosión había sido una copia.
My brother had worn this ring from the day I gave it to him. A tiny scratch crossed the lion crest where he had once struck a brick wall during a fight with our father.
Se lo quité a Elena.
El metal se sentía frío en mi palma.
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