Lucía abrió otra pestaña.
La convocatoria del Concurso Nacional de Jóvenes Innovadores.
Premio principal: dinero suficiente para pagar varios meses de renta.
Beca para una academia científica.
Mentoría con la gran empresa tecnológica de Víctor Armenta.
Lucía miró el formulario.
Nombre del proyecto: ALMA.
Área: salud e inteligencia artificial.
Descripción: sistema predictivo para alertar riesgos médicos tempranos en personas vulnerables.
Se quedó mirando la pantalla mucho rato.
Luego escribió.
Sin parar.
La carta de aceptación llegó un martes.
Su abuela lloró cuando la leyó.
—Te ven, mi niña —susurró, apretándola contra el pecho—. Por fin te ven.
Lucía quería creerlo.
El día de la feria, el centro de convenciones parecía otro mundo.
Mesas brillantes.
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