Almacenamiento separado: Los quesos con sabores fuertes pueden transferir sus sabores a otros quesos y alimentos. Guardá estos quesos en contenedores separados o bien separados dentro de la heladera para evitar la mezcla de sabores.
Inspección regular: Revisá los quesos regularmente por signos de moho excesivo que no sea característico del queso. Algunos quesos, como el azul, naturalmente tienen moho, pero un crecimiento excesivo puede indicar que el queso ya no es bueno para consumir.
Uso de papel anti moho: Existen papeles especiales disponibles en el mercado diseñados para envolver quesos. Estos papeles están tratados para inhibir el crecimiento de moho y pueden ser una buena inversión si compras quesos caros o los guardas por períodos prolongados
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