La habitación debe ser un espacio diseñado para favorecer la relajación. Algunas medidas simples pueden marcar una gran diferencia:
Mantén una temperatura agradable
Un ambiente demasiado caliente o demasiado frío puede provocar despertares frecuentes durante la noche.
Reduce el ruido al mínimo
Si vives en una zona ruidosa, considera utilizar cortinas gruesas, tapones para los oídos o máquinas de ruido blanco.
Evita las pantallas antes de dormir
Televisores, tabletas y teléfonos estimulan la actividad cerebral y pueden retrasar el inicio del sueño.
Mantén horarios regulares
Intentar acostarse y levantarse a la misma hora todos los días ayuda a regular el reloj biológico.
Cuida la iluminación
Durante la noche, utiliza luces suaves y evita la exposición a luces intensas poco antes de acostarte.
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