Al mismo tiempo, la hiperventilación causaría una disminución de los niveles de dióxido de carbono en la sangre (hipocapnia) y un descenso del riego sanguíneo cerebral, lo que también contribuiría al mareo o náuseas y al desmayo.
Esta reacción atípica podría deberse a una alteración en la regulación del sistema nervioso vegetativo. En nuestro laboratorio hemos observado que, junto al fallo en producir reacciones cardiovasculares de defensa durante la exposición al objeto temido, se origina un aumento de otras respuestas relacionadas con el sistema parasimpático.
Leave a Comment