Semanas más tarde descubrí que Javier estaba saliendo con otra mujer llamada Valeria.
Al parecer, la relación había comenzado antes de que nuestro matrimonio terminara oficialmente.
Aquello explicó muchas cosas.
Las ausencias.
Las discusiones.
La indiferencia.
Mientras yo intentaba comprender qué estaba pasando, él ya estaba construyendo una nueva vida.
Lo más doloroso fue que muchas personas comenzaron a creer su versión.
Algunos vecinos dejaron de saludarme.
Otros evitaban mirarme.
Incluso su madre estaba convencida de que yo le había sido infiel.
Me sentí sola.
Humillada.
Juzgada.
Y embarazada.
Leave a Comment