1- Limpie las patas y retire las uñas y la piel.
2- En una olla grande, coloque las patas, el jengibre, la cebolla y los dientes de ajo.
3- Cubra con agua y lleve a ebullición.
4- Reduzca el fuego y deje cocinar a fuego lento durante 3-4 horas, o hasta que la carne se desprenda fácilmente de los huesos.
5- Retire las patas de la olla y deshuéselas. Vuelva a colocar la carne en la sopa y sazone con sal y pimientaal gusto.
¡Y listo! Sirva caliente y disfrute de esta deliciosa sopa de patas de pollo y jengibre.
Leave a Comment