Aunque no son peligrosas para nosotros porque no pican ni muerden, sí que pueden darte un buen disgusto con tu ropa favorita. Al alimentarse de fibras naturales como la lana, la seda o incluso el algodón, pueden terminar dejando esos agujeritos molestos en tus jerseys o alfombras sin que te des cuenta.
Suelen aparecer en lugares con poca luz, mucha humedad y donde el aire no circula mucho. Por eso, verlas es una señal de que quizá toca hacer una limpieza profunda en esos armarios que hace tiempo no revisas.
Si quieres aprender a identificarlas a tiempo y descubrir cómo sacarlas de tu casa de forma definitiva, mira el siguiente video donde te explico todos los detalles.
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