Un truco muy común en algunos establecimientos es inyectar agua con sales a la carne para que pese más en la báscula o congelarla de forma inadecuada.
-
La prueba del dedo: Al tocar la carne (si viene empaquetada o te permiten hacerlo con guantes), esta debe ser firme y elástica. Si presionas la carne con el dedo y el hundimiento se queda marcado y no regresa a su forma original, la carne está vieja o ha perdido su estructura celular por descongelación.
-
El exceso de líquido: Si ves una bandeja de carne flotando en un charco de líquido rojizo, no la lleves. Esa carne está perdiendo sus jugos naturales (lo que la dejará seca al cocinarla) o le añadieron agua para aumentar su volumen.
Leave a Comment