Recuperar el deseo no tiene que ver con cumplir con expectativas ajenas, sino con volver a conectarse con lo que una siente. Ya sea en soledad o en compañía, lo importante es aprender a escucharse, a cuidarse y a encontrar formas nuevas de disfrutar del vínculo con uno mismo y con los demás.
Es un viaje personal, único, sin recetas mágicas. Pero como todo lo que se cuida con amor y paciencia, puede florecer de nuevo.
Leave a Comment