El modo en que te alimentas después de los 70 influye directamente en tu longevidad.
Un buen apetito, acompañado de una dieta equilibrada, es una señal de que tu organismo funciona correctamente.
Por el contrario, la pérdida de apetito o cambios drásticos en la alimentación pueden indicar deficiencias o enfermedades subyacentes. Incorpora proteínas de calidad, frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables, y evita saltarte comidas. Tu cuerpo necesita combustible, no excusas.
Leave a Comment