- Remojo inicial:
Llena la palangana con agua tibia y agrega el vinagre blanco. Sumerge los pies durante 15 a 20 minutos. El vinagre tiene propiedades antimicóticas y suaviza las uñas. - Cepillado suave:
Tras el remojo, agrega el bicarbonato de sodio directamente sobre las uñas y cepíllalas con movimientos circulares. Esto ayuda a exfoliar y limpiar la superficie. - Lima o piedra pómez:
Una vez que las uñas estén más blandas, utiliza una lima o piedra pómez para rebajar suavemente la capa superior de la uña engrosada. No intentes adelgazar demasiado en una sola sesión; es mejor hacerlo gradualmente para evitar lesiones. - Hidratación:
Seca bien los pies y aplica una loción o aceite hidratante, masajeando las uñas y cutículas. Esto favorece la regeneración de la piel y la salud de las uñas.
Este tratamiento puede realizarse 2 o 3 veces por semana hasta notar una mejora en el aspecto de las uñas. Luego, una sesión semanal es suficiente para mantenerlas saludables.
Leave a Comment