Nada parece ser suficiente. Los sacrificios, las preocupaciones, las decisiones y los esfuerzos se minimizan, se ignoran o se consideran innecesarios. Lo que antes era cuidado ahora es visto como molestia. Esta señal deteriora la autoestima, porque hace sentir que todo lo dado careció de valor. La desvalorización constante genera dudas internas, culpa injustificada y una profunda inseguridad emocional.
Leave a Comment