Esta señal aparece cuando todo lo que se da parece no tener impacto. Los consejos no son escuchados, los gestos de cariño no generan reacción, las palabras de apoyo no despiertan emoción. La indiferencia duele porque transforma el amor en algo invisible. Lo que antes era vínculo, hoy se convierte en vacío. No hay rechazo directo, pero tampoco hay respuesta emocional. Esa frialdad constante va creando una herida silenciosa que desgasta lentamente.
Leave a Comment