Todo ocurrió en cadena.
Primero:
Investigaciones oficiales.
Luego:
Embargos.
Después:
La caída de su empresa.
Los bancos ejecutaron garantías.
El gobierno inició auditorías.
Sus socios lo abandonaron.
Gabriela también.
Rodrigo quedó solo.
Con todo.
Exactamente como había firmado.
Leave a Comment