Lo que sí puedo asegurar es que muchos casos mejoran muchísimo con cambios simples y constantes. El problema es que la mayoría de la gente abandona rápido. Hacen algo dos días y esperan resultados inmediatos. El cuerpo necesita tiempo, especialmente cuando uno ha repetido ciertos hábitos durante años.
A mí me tomó semanas notar cambios importantes. Pero valió totalmente la pena. Pasé de levantarme cuatro o cinco veces cada noche a dormir corrido muchas veces hasta el amanecer. Y eso, para alguien de mi edad, es prácticamente un milagro cotidiano.
Leave a Comment