Con el tiempo entendí algo importante: muchas personas mayores aceptan el mal descanso como si fuera una condena inevitable. Y aunque es cierto que la edad trae cambios naturales, hay hábitos diarios que pueden empeorar mucho la situación sin que uno se dé cuenta.
Otro detalle que me ayudó fue revisar ciertos medicamentos con el médico. Algunos tratamientos pueden aumentar la frecuencia urinaria, especialmente los diuréticos o medicamentos para la presión. No estoy diciendo que alguien deba dejar sus medicamentos por cuenta propia, jamás. Pero sí vale la pena conversar con un profesional cuando algo está afectando tanto la calidad de vida.
Leave a Comment