Debajo había fotografías familiares rotas y años de tarjetas hechas a mano para el Día de la Madre que los niños habían creado mientras esperaban que volviera a casa.
Una estaba cubierta de purpurina.
Una tenía una pequeña flor de papel que Rosie hizo antes de tener edad suficiente para entender para quién la hacía.
Las manos de Natalie temblaban mientras las revisaba.
—¿Qué es esto?
Maya respondió con calma.
—Estas son todas las cosas que hicimos para ti mientras estabas fuera.
Owen señaló una de las tarjetas.
—Yo hice esa cuando tenía siete años.
Ellie levantó otra.
—Esa dice que guardé el postre para ti.
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