No disfrutar las visitas no significa odiar a la gente.
Muchas veces se trata de preferir encuentros elegidos, planificados y en momentos emocionalmente adecuados. La espontaneidad constante puede generar sensación de pérdida de control.
Desde la psicología profunda, esto refleja una necesidad de equilibrio entre apertura y protección.
Leave a Comment