—No. Pero ya no vas a usar mi dinero.
Ella explotó:
—¿Ahora me dejas sola?
Y entonces dije lo que necesitaba decir:
—Yo estuve 14 días sola en el hospital. Y tú me dijiste que no tenías tiempo para una enferma.
Silencio absoluto.
—Ahora te toca arreglártelas.
Y colgué.
Leave a Comment