La percepción humana también juega un papel clave. En contextos de estrés emocional, duelo anticipado o preocupación constante, los sentidos suelen estar más alertas. El cerebro, ante situaciones significativas, puede intensificar estímulos o asociarlos a momentos críticos. Así, un olor que en otro contexto pasaría desapercibido puede adquirir un significado especial cuando se vive una situación de despedida o incertidumbre.
Leave a Comment