EL ESPOSO CELEBRABA EN UN YATE MIENTRAS ELLA LUCHABA POR SU VIDA EN EL QUIRÓFANO. LO QUE HIZO ESTE PADRE MILLONARIO TE DEJARÁ HELADO…
—Preparen el quirófano ya mismo. Yo asumo toda la responsabilidad legal y financiera. Y pobre del abogado que intente detenerme.
Mientras veía cómo se llevaban a su hija por el pasillo, Alejandro hizo 1 llamada más. Nadie podía imaginar el infierno que estaba a punto de desatarse…
PARTE 2
—Licenciada, despierte —dijo Alejandro por teléfono. Al otro lado de la línea estaba Carmen Rojas, la abogada corporativa más temida de Nuevo León.
—Don Alejandro, son las 12:15 de la madrugada, ¿qué sucede?
—Quiero que actives la destrucción financiera de Diego Montalvo. Compra todas sus deudas. Congela sus tarjetas. Cancela los fideicomisos. Ese infeliz está en Cancún celebrando mientras mi hija está en el quirófano. Para las 2 de la mañana, quiero que ese parásito no sea dueño ni de la camisa que lleva puesta.
—Considérelo un hecho —respondió la abogada.
Mientras los cirujanos abrían el cráneo de Sofía para drenar el hematoma causado por su supuesta “caída accidental” por las escaleras, Alejandro recibía en su celular imágenes en vivo del equipo de seguridad que tenía en Quintana Roo. Un dron sobrevolaba el yate.
En la pantalla, la fiesta estaba en su apogeo. Había unas 30 personas. Botellas de champán de 4000 dólares circulaban por la cubierta. Diego vestía lino blanco y bailaba descalzo. Pegada a su pecho, una mujer despampanante con un vestido esmeralda le besaba el cuello. Al hacer zoom en la imagen, el corazón de Alejandro dio un vuelco cargado de furia. La mujer llevaba puesto un collar de zafiros y diamantes. No era cualquier joya. Era el collar de la difunta esposa de Alejandro, la madre de Sofía. Su hija solo lo usaba en ocasiones especiales porque decía que sentía el abrazo de su madre. Ahora, esa reliquia adornaba el cuello de la amante de su yerno.
Leave a Comment