A veces el verdadero amor se demuestra poniendo límites, aunque duela.
La dignidad no se negocia, ni siquiera cuando intentan manipularte con la palabra “familia”.
El silencio puede proteger por un tiempo, pero la verdad protege para siempre.
Y cuando todo se derrumba, lo más valioso es no perder la voz ni olvidar quién eres.
Leave a Comment