Se mareaba solo al levantarse, el resto del día estaba bien. El problema no era la mañana, era la noche: cenaba y se acostaba enseguida.
Solo con esperar 2 horas entre la cena y el sueño, sus episodios de mareo se redujeron de forma drástica.
Dormir inmediatamente después de comer también aumenta el riesgo de reflujo silencioso, que irrita estructuras cercanas a los nervios implicados en el equilibrio.
Qué hacer
- Cena más temprano siempre que puedas.
- Deja pasar al menos 2 horas entre la cena y acostarte.
- Si tienes mucha somnolencia después de comer, haz una siesta corta sentado, no completamente acostado.
Error 6: Pasar horas sentado sin mover el cuello ni cambiar la mirada
“Doctor, casi no hago nada, ¿cómo me voy a marear?”
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