Sí, se puede.
No existe ningún peligro real en hacerlo.
La única razón válida para cambiar una cama o un colchón es por higiene, en caso de enfermedad o deterioro.
Pero fuera de eso, no hay ningún motivo para temer.
Eso sí, hay algo importante:
Si emocionalmente te afecta, si te genera tristeza o ansiedad, entonces sí puedes hacer cambios… pero por bienestar emocional, no por miedo.
Reorganizar el espacio, cambiar sábanas o mover muebles puede ayudarte a sanar.
Leave a Comment