Cuando parecía que lo peor ya había pasado, llegó mi abogado con una carpeta urgente:
La venta de la empresa activó una auditoría federal.
Y en los últimos años, bajo el mando de Alejandro y don Esteban, la empresa se había usado para contrabando:
componentes robados… y lo más cruel: medicamentos falsos, incluso para cáncer.
El motivo de todo encajó como una pieza negra:
Ellos necesitaban declararme “incompetente” para anular la venta y frenar la auditoría.
No era solo ambición: era desesperación.
Leave a Comment