—Eso no es serio. Y en otros campos… soy un especialista de primera, no voy a rebajarme.
Poco a poco, el tiempo dedicado a la búsqueda de trabajo disminuyó, mientras aumentaban las pausas. Cada vez más, Artyom visitaba foros de videojuegos, leía noticias, veía reseñas. Decía que necesitaba distraerse del estrés y recargar energías.

Al final del primer mes de desempleo, buscar trabajo era ya una formalidad. Artyom seguía sentándose al ordenador cada mañana, pero en vez de abrir su currículum, abría un juego online. Podía pasar seis u ocho horas seguidas jugando, solo interrumpiendo para mirar por encima nuevas vacantes.
Leave a Comment