Después de la conferencia, llamé a mi mejor amiga.
—¿Te animás a ir conmigo a las Maldivas?
Viajamos juntas. Tres días de descanso, sanación y claridad.
Mientras tanto, él volvió solo a casa. Sin amigos. Sin ruido. Solo con sus decisiones.
Después de la conferencia, llamé a mi mejor amiga.
—¿Te animás a ir conmigo a las Maldivas?
Viajamos juntas. Tres días de descanso, sanación y claridad.
Mientras tanto, él volvió solo a casa. Sin amigos. Sin ruido. Solo con sus decisiones.
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