Cuando regresé, él me esperaba. Se veía distinto. Más humilde.
—Cometí un error. Pensé que siempre estarías ahí, sin importar cómo te tratara.
No lo perdoné de inmediato. Pedí tiempo. Acciones, no palabras.
Cuando regresé, él me esperaba. Se veía distinto. Más humilde.
—Cometí un error. Pensé que siempre estarías ahí, sin importar cómo te tratara.
No lo perdoné de inmediato. Pedí tiempo. Acciones, no palabras.
Leave a Comment