Las pruebas eran irrefutables.
Grabaciones, documentos falsificados, transferencias bancarias.
El tribunal dictó sentencia rápidamente:
- Tomás Valero: 10 años de prisión.
- Amaya Valero: 8 años de prisión.
Salí del juzgado con el corazón en calma. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que la justicia había hecho su trabajo.
Leave a Comment