MI ESPOSO MURIÓ HACE CINCO MESES… ESTA MAÑANA, VI A UN HOMBRE IDÉNTICO A ÉL — Y DECIDÍ SEGUIRLO EN SECRETO… SIN IMAGINAR LO QUE IBA A DESCUBRIR…
Una sola palabra.
Pero hizo latir mi corazón.
—Ya terminé con todo —dijo—. Hoy… es el último día que tengo que esconderme.
Contuve la respiración.
—¿Y…?
Se acercó más.
Lo suficiente para que pudiera oír su corazón.
—Y he vuelto… para elegir.
—¿Elegir qué?
Me miró a los ojos.
—Elegir entre seguir desaparecido… o volver a vivir… y enfrentar las consecuencias.
Una lágrima recorrió mi mejilla.
—¿Y yo…? —pregunté—. ¿Qué soy yo en esa decisión?
No respondió de inmediato.
En cambio…
Levantó la mano.
Y tocó suavemente mi rostro.
Ese gesto.
Familiar.
Cálido.
Real.
Leave a Comment