No siempre alguien te dirá directamente que no quiere que estés allí. Muchas veces es algo sutil.
Llegas y la recepción es tibia.
El saludo parece automático.
Nadie hace un esfuerzo por hacerte sentir cómodo.
La conversación es corta, el interés mínimo y el ambiente transmite que estás ocupando espacio más que compartiendo un momento.
Leave a Comment