• Si aparecen de forma repentina sin motivo alguno.
• Si se ven muy inflamadas, duras o calientes.
• Si hay hinchazón persistente en manos, piernas o pies.
• Si experimentas cambios de color en la piel alrededor de la vena.
• Si notas bultos o cordones que antes no estaban.
En esos casos, lo ideal es consultar a un médico. No necesariamente significa algo grave, pero es mejor descartar cualquier problema de circulación o inflamación.
Leave a Comment