La conversación fue tensa. Hubo silencio, reproches, palabras dichas con enojo. Me acusó de ser egoísta, de no pensar en su esposa, de arruinar planes. Escuchar eso dolió. Mucho. Pero también dolía sentir que mi esfuerzo, mi dinero y mi tranquilidad no estaban siendo tomados en cuenta.
Leave a Comment