El riesgo aumenta cuando este hábito se combina con otros factores comunes de la mañana, como:
Por ejemplo, levantarse bruscamente puede provocar hipotensión ortostática, una caída temporal de la presión arterial que causa mareos o desmayos.
Esto ocurre porque la sangre se desplaza rápidamente hacia las piernas al ponerse de pie, reduciendo momentáneamente el flujo hacia el cerebro.
Si a eso se suma un cambio brusco de temperatura o una reacción del sistema nervioso, el corazón puede verse sometido a un estrés innecesario.
Leave a Comment