Después de un día largo, es normal sentir los pies cansados y las piernas pesadas. Esta es una de las zonas donde más se nota el efecto del descanso.
Cómo hacerlo:
Llena un recipiente con agua tibia y agrega dos o tres cucharadas de sal. Sumerge los pies durante 10 a 15 minutos. Si lo deseas, puedes aplicar un paño húmedo en las pantorrillas.
Qué puedes sentir:
Una agradable sensación de alivio, ligereza y descanso que puede ayudarte incluso a dormir mejor.
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