Marina, 55, se despertaba con hambre “ansiosa”, como si el cuerpo pidiera azúcar.
Probó pan de quinoa y lo describió así: “me llena sin tumbarme”.
La quinoa aporta proteína y fibra, y la proteína puede ayudar a que la comida se sienta más estable.
No significa que “baje” la glucosa por sí sola, pero podría apoyar menos picos si desplaza harinas refinadas.
Idea rápida: tostada de quinoa con huevo y aguacate, sal y limón.
O sándwich con pollo, espinaca y mostaza, sin exceso de salsas dulces.
Lo mejor: sabe a “pan de verdad”… y esa satisfacción te mantiene siguiendo.
Leave a Comment